Integración Intercultural

La integración del uso de plantas maestras ha tomado relevancia en los últimos años en el mundo occidental que tiene acceso a estas medicinas o prácticas, como una herramienta importante sino fundamental del trabajo espiritual.

Luego de una ceremonia, de experimentar un estado no ordinario de consciencia, es necesario “integrar” para poder aprovechar al máximo la experiencia en el sentido de cristalizarla en nuestra vida cotidiana, comprendiéndola desde más perspectivas y procesándola psicológicamente para así potenciar sus beneficios.

También es una herramienta importante para ocasiones en las que la experiencia no es tan clara, si genera confusión y en caso de abrir procesos de sanación prolongados que requieren acompañamiento.

Dicho esto, la integración intercultural es un concepto que nace de la necesidad de enriquecer la visión de la integración psicológica por medio de contextualizar este tipo de experiencia en un marco de encuentro de culturas.

Se refiere entonces al hecho de que, como occidentales al entrar en contacto con medicinas y sistemas de conocimiento de las culturas indígenas estamos abriéndonos a entrar en contacto con otra cosmovision, es decir otra forma de ver el mundo, la vida, la muerte, las relaciones, etc. Como cultura occidental que ha perdido su conexión con la naturaleza y con el mundo espiritual, experimentamos una oportunidad de reconectar y abrir la memoria ancestral alojada en cada ser humano nutriéndonos interculturalmente. Desde esta perspectiva de integración intercultural ya no solo integramos psicológicamente una experiencia de un estado no ordinario de consciencia, sino que integramos además la expansión que esta experiencia intercultural trae a nuestras vidas transformando nuestra visión del mundo en una nueva forma de ver la vida. Y, si cuidamos y desarrollamos esa semilla, podemos crear un estado a largo plazo de soberanía de la salud, un estado de Buen Vivir, como le llaman los pueblos andinos a la forma de vida íntegra, ligera y sana que todo ser humano merece vivir, en comunión con la naturaleza, otras especies, nuestros linajes, nuestras relaciones y el mundo espiritual.

Gran parte de esta forma de integración es volver a pensar conceptos de comunidad, de convivencia Inter-generacional y de cuidados comunitarios, pues son conceptos sin los cuales la salud de un individuo aislado no puede sustentarse a largo plazo. Son temas que pueden significar un gran aporte y brindar guía en el mundo occidental de hoy híper individualizado.

Como occidentales al desarrollar una integración intercultural de estas experiencias también estamos aportando a una relación ética con estos saberes ancestrales al tomar las medicinas no como un servicio del que extraemos beneficios individuales, sino cómo un bien común, preservado por los Pueblos Originarios, pero para el uso y beneficio de toda la humanidad y su descendencia, el planeta, las demás especies, es decir para el bien colectivo.